Arco bioenergético. Ejercicio 2

Erguido, con los pies separados unos 45 cm. los dedos ligeramente vueltos hacia el interior. Coloca ahora ambas muñecas, con los nudillos apuntando hacia arriba, en la región lumbar. Dobla ambas rodillas lo más que puedas, sin levantar los talones del suelo. Arquéate hacia atrás sobre tus muñecas, pero asegúrate de que tu peso sigue cayendo hacia delante sobre los dedos de los pies. Respira profundamente en tu vientre. 

• ¿Sientes alguna incomodidad en la parte inferior de la espalda? Si es así, indica que hay una considerable tensión en este área de tu cuerpo. 
• ¿Sientes algún dolor o tensión en la parte frontal de los muslos o por encima de las rodillas? Si tus piernas están relajadas, no deberías sentir tensión alguna, excepto en los tobillos y pies, donde se apoya el peso del cuerpo. 
• ¿Comienzan tus piernas a vibrar? 
• ¿Eres capaz de mantener un arco perfecto? ¿Hacia dónde va tu trasero? ¿Hacia atrás, o hacia delante? En cualquiera de ambos casos has roto el arco, y tu energía y tu sentimiento no fluirá plenamente hacia los pies. 

Todos los ejercicios en los que una persona se arquea hacia atrás, sea en la posición del arco o sobre el taburete bioenergético, son regularmente seguidas por otro en el que la persona se inclina hacia delante. Esto no sólo alivia la tensión y aumenta la flexibilidad del cuerpo, sino que además promueve la descarga de la excitación acumulada en el ejercicio precedente. Las vibraciones en las piernas son una descarga de ese tipo. 

Repite el ejercicio descrito en el capítulo precedente (ejercicio 1) Inclínate hacia delante, y que la punta de los dedos de la mano toquen el suelo sin poner ningún peso sobre ellos. Comienza con las rodillas dobladas, y luego endereza lentamente las piernas hasta que sientas comenzar las vibraciones. No bloquees las rodillas hacia atrás, pues esto inmoviliza las piernas. Respira fácil y profundamente. Mantén la posición durante más o menos un minuto. 

• ¿Sientes las vibraciones en tus piernas? 
• ¿Son ahora más fuertes que cuando hiciste el ejercicio anteriormente? Ponte en posición erguida, con las rodillas ligeramente dobladas. Relájate, como lo hiciste en el primer ejercicio de esta serie, dejando salir el vientre y respirando con facilidad. 
• ¿Siguen vibrando tus piernas? 
• ¿Cómo sientes tus pies en relación al suelo? ¿Te sientes más en contacto con el suelo, o tomando tierra, como decimos nosotros? 
• ¿Te percatas mejor de tus piernas y pies? ¿Los sienes más ahí a tu disposición?

La toma de tierra es la clave del trabajo bioenergético. Si estás bien contactado con la tierra, tu cuerpo estará equilibrado, enderezado y firme de un modo natural. Tu energía fluirá libremente. Puedes incluso advertir que tus ojos se vuelven más claros y que tu visión mejora La toma de tierra se halla estrechamente relacionada con la respiración, como puedes haber observado mientras hacías los ejercicios. Cuanto más desciendas dentro de tí, más profunda será tu respiración. Es importante, sin embargo, que te percates de tu patrón respiratorio, y sepas en qué modo estás -conteniendo- la respiración libre y plena. 

Toma de tierra. Ejercicio bioenergética 1

-De pie, con las piernas separadas unos 25 cm, a la altura de los hombros (caderas en las mujeres), inclinarse hacia delante suavemente descolgando cabeza,cuello, hombros, brazos y columna hasta tocar el suelo con ambas manos.

-Las rodillas deberían hallarse ligeramente dobladas. No debería recaer ningún peso en las manos; todo el peso del cuerpo se halla en los pies, desplazado ligeramente hacia la parte delantera de ellos. Los talones pueden quedar ligeramente elevados. Permitir que la cabeza cuelgue lo más posible.

-Respira a través de tu boca para facilitar que sea de manera profunda. Asegúrate de seguir respirando emitiendo sonido si te es posible.

-Endereza las rodillas lentamente, hasta que los tendones de la corva, en la parte de atrás de las piernas, estén estirados. De todos modos, las rodillas no deberían estar completamente enderezadas o bloqueadas.

-Mantén la postura aproximadamente unos pocos minutos 

• ¿Estás respirando con facilidad, o contienes tu aliento? No habrá vibraciones si dejas de respirar.
• ¿Sientes en tus piernas algún tipo de actividad vibratoria? Si no es así, trata lentamente de doblar la rodilla un poco, y vuelve a enderezarla a la posición original. Haz esto una serie de veces para que los músculos se relajen.
• Las vibraciones, ¿cómo son?, ¿son finas, o son groseras? ¿suaves o espasmódicas? En algunos casos la gente literalmente salta del suelo si no puede contener la excitación. ¿Te ha sucedido esto a ti?

El tañido de las campanas


El templo había estado sobre una isla, dos millas mar adentro. Tenía un millar de campanas, grandes y pequeñas, labradas por los mejores artesanos del mundo. Cuando soplaba el viento o arreciaba la tormenta, todas repicaban al unísono, produciendo una sinfonía que arrebataba a cuantos la escuchaban.

Pero, al cabo de los siglos, la isla se había hundido en el mar y, con ella, el templo y sus campanas. Una antigua tradición afirmaba que las campanas seguían repicando sin cesar y que cualquiera que escuchara atentamente podría oírlas. Movido por esta tradición, un joven recorrió miles de millas, decidido a escuchar aquellas campanas. Estuvo sentado durante días en la orilla, frente al lugar en el que en otro tiempo se había alzado el templo, y escuchó, y escuchó con toda atención. Pero lo único que oía era el ruido de las olas al romper contra la orilla. Hizo todos los esfuerzos posibles por alejar de sí el ruido de las olas, al objeto de poder oír las campanas. Pero todo fue en vano; el ruido del mar parecía inundar el universo.

Persistió en su empeño durante semanas. Cuando le invadió el desaliento, tuvo ocasión de escuchar a los sabios de la aldea, que hablaban con unción de la leyenda de las campanas del templo y de quienes las habían oído y certificaban lo fundado de la leyenda. Su corazón ardía en llamas al escuchar aquellas palabras... para retornar al desaliento cuando, tras nuevas semanas de esfuerzo, no obtuvo ningún resultado. Por fin decidió desistir de su intento. Tal vez él no estaba destinado a ser uno de aquellos seres afortunados a quienes les era dado oír las campanas. O tal vez no fuera cierta la leyenda. Regresaría a su casa y reconocería su fracaso. Era su último día en el lugar y decidió acudir una última vez a su observatorio, par decir adiós al mar, al cielo, al viento y a los cocoteros. Se tendió en la arena, contemplando el cielo y escuchando el sonido del mar. Aquel día no opuso resistencia a dicho sonido, sino que, por el contrario, se entregó a él y descubrió que el bramido de las olas era un sonido realmente dulce y agradable. Pronto quedó tan absorto en aquel sonido que apenas era consciente de sí mismo. Tan profundo era el silencio que producía en su corazón...

¡Y en medio de aquel silencio lo oyó! El tañido de una campanilla, seguido por el de otra, y otra, y otra... Y en seguida todas y cada una de las mil campanas del templo repicaban en una gloriosa armonía, y su corazón se vio transportado de asombro y de alegría.

El canto del pájaro, Anthony de Mello.

Infantil



- Donaldson, Julia. "El Grúfalo". Ed. Mc Millan, 2008
-- La hija del grúfalo, Ed. Bruño, 2015

Novela


- Yalom, Irving:: "El día en que Nietzsche lloró".  Ed. Destino, 2008
-- "La cura schopenhauer". Ed. Salamandra 2012

Masculinidad


- Bly, Robert: "Iron Jhon", Ed Gaia, 2004

- Colodron, A: "Quiéreme libre, déjame ser", Desclée de Brouwer,  2010

- Harris: "La castración del Unicornio", Ed. Gaia, 1998

 - Riso, W: "La afectividad masculina". Ed. Gaia, 2004

Ciencia


- Braden, Gregg: "La matriz divina". Ed. Sirio, 2012

- Lipton, B. H: " La Biología de la creencia." Palmyra Editorial, 2005

- Sheldrake, R: "6 experimentos que pueden cambiar el mundo", Paidós, 1995

Crianza



- Gonzalez, Carlos: "Creciendo juntos". Ed. Temas de hoy, 2013.

Kabat- Zinn:  "Padres conscientes, hijos felices", Ed. Faro, 2014

Psicoterapia


- Berne, E. "Juegos en que participamos". RBA, 2007

Bertherar, T: "El cuerpo tiene sus razones", Ed. Paidós, 2014

- Brazier, D. "Terapia Zen". Ed.Desclée de Brouwer, 1997

- Dyer, W. "Tus zonas erróneas". Ed. Debolsillo, 2010.

- Frankl, V : "El hombre en busca de sentido", Ed. Herder, 2014

- García-Monge, J. A: "30 palabras parala madurez".Ed.Desclée de Brouwer, 2002

- Hawkins, David: "Dejar ir: el camino de la entrega", Ed El grano de Mostaza, 2014

 Kabat- Zinn: "Mindfulness en la vida cotidiana", Ed. Paidós , 2009
-- "Vivir con plenitud las crisis", Ed. Kairós, 2007 

- Lowen, Alexander: "La depresión y el cuerpo". Alianza Editorial, 2013
-- "El lenguaje del cuerpo", Ed. Herder, 1985
-- "Bioenergética". Ed. Sirio, 2011 

- Marquier, Annie: "El camino del corazón", Ed. Luciérnaga, 2010.
-- "El poder de elegir",Ed. Luciérnaga, 1996

- Maslow, Abraham: "El hombre autorrealizado", Ed. Kairós, 1973 

- Peñarrubia, F. "La vía del vacio fértil.". Alianza Editorial, 2008

Ramírez, A. "Psique y Soma".Ed. Desclée de Brouwer, 1998

- Reich, Wilhelm: "La función del orgasmo", Ed. Paidós, 2010




- Yalom, Irving: "El don de la terapia". EMECE editores, 2003

Espiritualidad



Anónimo: "La nube del no saber"

- Carrillo, Emilio: "Dios". Ed. Sirio, 2015

- Chodrom, Pema: "Cuando todo se derrumba", Ed. Gaia, 2012

- De Mello, Anthony: "El canto del pájaro", Ed. Sal Terrae, 2015


- Johnston, William: "La música callada".Ed. San Pablo, 1994 

- Rimpoche, Soygal: "El libro tibetano de la vida y de la muerte", Ed. Urano, 2006

- Tolle, Eckhart: "El poder del ahora". Ed. Gaia, 2008
-- "El silencio habla". Ed. Gaia, 2004

Thich Nhat Hanh, "Felicidad". Ed. Kairós, 2013