Bioenergética



La bioenergética es una técnica que utilizamos algunos terapeutas para facilitar el proceso de crecimiento personal.

Sirve como complemento a otras técnicas: Gestalt, Rogers, Psicoanálisis, Análisis transaccional, focusing… Se utiliza tanto en terapia individual como en grupo, y su cualidad particular es el protagonismo del cuerpo. Básicamente,  entiende que todo lo que ocurre a nivel psicológico y emocional tiene su correlato en el cuerpo y viceversa.

En palabras de Alexander Lowen, padre de esta técnica, "es un modo de entender la personalidad humana en términos del cuerpo y sus procesos energéticos. Estos procesos, a saber, la producción de energía a través de la respiración y el metabolismo, y la descarga de energía en el movimiento, son las funciones básicas de la vida. Obviamente, podemos afrontarlas de un modo más efectivo si tenemos más energía, capaz de ser libremente traducida en movimiento y expresión.

La bioenergética es también una forma de terapia que combina el trabajo con el cuerpo y con la mente para ayudar a la gente a resolver sus problemas emocionales, y a comprender mejor su potencial para el placer y el gozo de vivir. Una de sus tesis fundamentales  es que cuerpo y mente son funcionalmente idénticos: es decir, lo que sucede en la mente refleja lo que está sucediendo en el cuerpo, y viceversa.

Los procesos energéticos del cuerpo están relacionados con su estado de viveza. Cuanto más vivo esté uno, más energía tendrá, y, al contrario. La rigidez o la tensión crónicas disminuyen nuestra viveza, y menguan nuestra energía. Es al nacer cuando un organismo se encuentra en su estado más vivo y más fluido; al morir, la rigidez es total, el rigor mortis. No podemos evitar la rigidez que viene con la edad. Lo que podemos evitar es la rigidez debida a tensiones musculares crónicas que resultan de conflictos emocionales no resueltos.

Todo estrés produce en el cuerpo un estado de tensión. Normalmente la tensión desaparece cuando el estrés es aliviado. Las tensiones crónicas, sin embargo, persisten, después de que el estrés provocador haya sido eliminado, bajo la forma de una actitud inconsciente del cuerpo o de un grupo de músculos. Dichas tensiones musculares crónicas perturban la salud emocional al disminuir la energía del individuo, restringiendo su motilidad y limitando su auto expresión. Resulta entonces necesario aliviar esta tensión crónica, si es que la persona ha de recuperar su plena viveza y su bienestar emocional".